Bar de barrio con algo de locura. Cerveza bien fría, tragos sin fórmula y parche del bueno, de martes a domingo.
Cada noche tiene su propia locura.
La Locura nació porque la ciudad ya tenía suficientes bares serios. Aquí venimos a tomar cerveza fría, poner la canción a todo volumen y reírnos hasta que cierren. Sin dress code, sin cover a veces, sin excusas.
Los sábados se llenan. Mejor reserva con tiempo, parce.